La terapia en Técnicas Regresivas consiste en sesiones de una hora y media. La frecuencia de las sesiones puede variar de una semana a una sesión cada quince días, e incluso hay personas que hacen una mensual. Esto dependerá generalmente de cómo se encuentre la persona, de la facilidad de trasladarse si es de fuera de Barcelona y también de la economía.

Aunque no se puede decir a priori lo que durará una terapia, a las Técnicas Regresivas se las puede considerar una terapia breve, porque la experiencia nos indica que su duración suele ser de meses, generalmente de 4 a 6.. Ello dependerá, de todos modos, de la situación de la persona y del ritmo de trabajo interno que se genera durante el proceso. Hay casos en que con tres sesiones se ha obtenido lo que se buscaba, frente a otros en que ha sido necesario más de un año, debido a que la estructura interna de la persona se asentaba en unos fundamentos hechos de experiencias de desamor o sufrimiento acumuladas a lo largo de toda una vida. Aquí se combinan las regresiones con el trabajo hablado.

En esta terapia la persona es el sujeto activo, quien va a realizar los cambios a partir de sus vivencias internas y del conocimiento de sí mismo que las sesiones le ofrecen. Aprendemos a vivir los acontecimientos como aprendizajes, de modo que una crisis se convierta en una oportunidad de conocimiento, de limpieza y de reforzamiento del potencial de cada uno.

Una parte importante de este aprendizaje consiste en familiarizarnos con nuestro cuerpo mental y aprender a observar cómo lo utilizamos. Solemos tener un nivel de conciencia bueno con respecto a nuestro cuerpo físico; no tomamos un alimento en mal estado porque sabemos que nos va a generar dolor. El cuerpo mental se alimenta de los pensamientos que generamos continuamente, y la mente suele funcionar de una manera tan automatizada que no solemos ser conscientes de hasta qué punto nos dañamos con los pensamientos y creencias que generamos cuando son muy negativos.

Lo mismo ocurre con nuestro cuerpo emocional; cuando generamos emociones de rabia, resentimiento, rechazo… nos desequilibramos y perdemos nuestro centro, nuestro punto de tranquilidad y confianza. El primer paso es tomar conciencia de cómo funcionamos para empezar a generar cambios.



La técnica: relajación


La técnica consiste en guiar a la persona al nivel de relajación necesario que le permita acceder a la información del subconsciente. No es hipnosis, aunque técnicamente se la denomina hipnosis Ericksoniana. De hecho es un estado de relajación en el que la persona es consciente en todo momento de lo que está experimentando.

La experiencias de dolor que no se pudieron integrar en su momento quedan activas en el subconsciente, y al revivirlas pueden ser integradas y comprendidas, rehaciéndolas de una forma positiva. El mismo proceso terapéutico de trabajar con uno mismo ayuda a la persona a activar recursos para hacer frente a posibles situaciones futuras que impliquen un sufrimiento emocional, aprendiendo a generar complicidad consigo misma y a ayudarse mejor.



Testimonios


Tres protagonistas de la terapia explican sus experiencias con las técnicas regresivas. Haz clic en los enlaces para examinar o descargar su testimonio (documentos en formato pdf).

Testimonio 1
Testimonio 2
Testimonio 3